1 de setembre de 2012

Queda el valor del sueño


En el débito de cada madrugada
queda el valor del sueño,
el niño regresa de lejos,
de nuevo, soy un hombre maduro,
y siento el dolor de la piedra,
el buril del tiempo que me marca el corazón,
la extensa playa donde amanece
llena de banderas y peligros.
una sílaba o varias, apenas conocidas,
sostienen los nombres y las  cosas que me hacen vivir:
y como un suspiro, unas alas de pájaro,
hay una mano que me conduce de nuevo a la vida.
                                                   Fernando  Sarría.

2 comentaris:

  1. Buen mestizaje, hermosa foto para un hermoso poema. Un beso, María.

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  2. Muchas gracias Poeta, un placer tu comentario.
    Un beso,Fran.

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